Aminoácidos esenciales

Fenilalanina. Dentro del organismo esta sustancia se convierte en otro aminoácido llamado tirosina, y juntas dan como resultado la formación de tiroxina (principal hormona tiroidea) y adrenalina. La fenilalanina es necesaria para el adecuado funcionamiento, crecimiento y desarrollo del cuerpo.
Existe una enfermedad conocida como fenilcetonuria, que se caracteriza por la incapacidad del organismo para utilizar la fenilalanina que se consume -se acumula en la sangre-, lo cual es tóxico para el cerebro en etapa de desarrollo, además hay deficiencia de tirosina. Las personas que padecen esta enfermedad genética deben consumir dietas con muy poco contenido de fenilalanina; cabe señalar que los niños requieren una cuidadosa vigilancia médica. Además de encontrarse en los alimentos de origen animal y en las leguminosas, la fenilalanina está presente en el edulcorante sintético aspartame, que sirve para endulzar la mayor parte de los alimentos que se ostentan como "bajos en calorías o light".

Histidina. Se encuentra de manera importante en la carne y otros productos de origen animal. Es un aminoácido esencial para los bebés y los niños porque favorece el crecimiento y desarrollo normales. Es particularmente necesaria para el crecimiento muscular y la producción de histamina (neurotransmisor vital en el cerebro y en el sistema nervioso que actúa como vasodilatador para mantener la presión arterial en su nivel normal). Abunda en la hemoglobina; se ha utilizado en el tratamiento de la artritis reumatoide, las úlceras y la anemia. La deficiencia de histidina puede causar problemas de audición.

Isoleucina. La incluyen casi todos los alimentos que contienen proteína, tanto de origen animal como vegetal. Trabaja conjuntamente con la leucina

Leucina. Se encuentra en las proteínas vegetales y animales. Provee ingredientes para la formación de otros compuestos esenciales en la producción de energía y estimulación cerebral Existe un tipo de hipoglucemia (bajos niveles bajos de azúcar en la sangre) causada por una deficiencia de la enzima necesaria para metabolizar la leucina. Los niños que padecen este trastorno pueden sufrir convulsiones y retraso en el desarrollo mental. El tratamiento de esta patología -afortunadamente poco frecuente- consiste en reducir el consumo de leucina restringiendo las proteínas y en hacer comidas ligeras y frecuentes para evitar la hipoglucemia.

Lisina. Suele ser más abundante en las proteínas animales que en las vegetales. Los cereales contienen muy poca lisina, pero la carne, el pescado, el huevo y las leguminosas son fuente importante de esta sustancia. Algunos estudios avalan la efectividad de la lisina en el tratamiento contra el herpes, debido a que reduce el crecimiento viral; también asegura la adecuada absorción del calcio. Su deficiencia provoca náusea, vómito, mareos, anemia y retraso en el crecimiento de los niños. Existe un trastorno causado por la deficiencia de una enzima necesaria para utilizar la lisina -lo que origina altas concentraciones en la sangre- provocando náusea y vómito; su consecuencia más grave es el retraso mental. En su tratamiento es necesario limitar el consumo de proteínas.

Metionina. Pertenece al grupo de los aminoácidos que contienen azufre. Se encuentra en cantidad suficiente en muchas proteínas de origen animal, mientras que las leguminosas la contienen en pequeñas proporciones. Por esa razón, los vegetarianos deben ser cuidadosos y elegir alimentos que les aporten metionina (el maíz es una fuente abundante). Este aminoácido se requiere más para el mantenimiento del cuerpo que para el crecimiento. Es de suma importancia para metabolizar las proteínas y las grasas, y ayuda a prevenir la formación de grasa alrededor del hígado. Es la principal fuente de azufre, que previene desórdenes en la piel, estimula el crecimiento de las uñas, y ayuda a disminuir los niveles de colesterol al aumentar la producción de lecitina en el hígado.

Treonina. Participa en muchas de las funciones que involucran a la glicina. Es un importante constituyente de la colágena )proteína de los huesos, tendones y piel), la elastina (proteína de los ligamentos y de las paredes arteriales) y las proteínas del esmalte de los dientes; favorece la digestión. Se encuentra en alimentos de origen animal como vegetal.

Triptófano. Es posible encontrarlo de manera suficiente en las proteínas de origen animal (las cuales deben de estar presentes en la dieta para satisfacer las necesidades del organismo). A partir del triptófano se forman en el cuerpo la niacina (vitamina del complejo B) y la serotonina, potente vasoconstrictor que desempeña un papel importante en la función cerebral, nerviosa, gástrica y del peristaltismo intestinal. Forma parte del sistema inmunológico. El triptófano tiene una utilización terapéutica en las clínicas de del sueño gracias a su capacidad relajante que ayuda a aliviar el insomnio, aunque no parece disminuir la angustia o la ansiedad; también se dice que es auxiliar en el tratamiento de la migraña.

Valina. Esencial para el crecimiento y mantenimiento de los tejidos. Promueve el vigor mental y la coordinación muscular. Los pescados son una fuente abundante de valina.

Aminoácidos no esenciales



Acido aspártico. Es producido por el organismo y se encuentra en el edulcorante artificial aspartame; en combinación con la fenilalanina tiene un poder endulzante 200 veces más potente que la sacarosa. Interviene en la formación y eliminación de la urea y purinas, resultado del metabolismo de sustancias presentes en la carne y las leguminosas. El exceso de purinas en el cuerpo origina padecimientos como la gota Acido glutámico. Es parte del ácido fólico, por lo tanto está presente en los alimentos que contienen folatos, como las hojas verdes. Asimismo se encuentra en el glutamato monosódico, que se utiliza ampliamente como saborizante y potenciador del sabor (glutamina), sobre todo en la comida china; se cree que su consumo excesivo provoca ciertos trastornos patológicos -denominados "síndrome del restaurante chino- que se manifiestan mediante náusea, dolor abdominal y fuerte dolor de cabeza. Es uno de los principales neurotransmisores del cerebro (mensajeros del cerebro), por lo que se considera que mejora la capacidad mental.

Alanina. Se encuentra en el ácido pantoténico (vitamina del complejo B), y en alimentos como el huevo, la leche, los cereales y las leguminosas. Interviene en el metabolismo de los hidratos de carbono, por lo que es una importante fuente de energía para los tejidos musculares, el cerebro y el sistema nervioso central; favorece la producción de anticuerpos Arginina. Aunque el cuerpo la produce, en el caso de los niños ni es suficiente debido a su alta demanda para el crecimiento, por lo que requiere ser aportada a través de la alimentación. Los productos ricos en proteínas, como las semillas oleaginosas (avellanas, ajonjolí, cacahuate, etc.), las leguminosas y la carne contienen cantidades significativas de arginina. Algunos estudios han demostrado que aumenta las defensas contra bacterias, virus y células tumorales; es indispensable para la cicatrización de heridas, por lo que se emplea con frecuencia en el tratamiento de personas que han sufrido quemaduras; promueve la regeneración del hígado, provoca la liberación de hormonas del crecimiento, se considera indispensable para el desarrollo óptimo de los músculos, particularmente durante las etapas de crecimiento. Algunos deportistas toman complementos de arginina para incrementar el crecimiento muscular, pero en estos casos no tiene la misma respuesta.

Asparragina. Junto con el ácido glutámico forman la glutamina, otro aminoácido no esencial, y tiene una función importante como reserva de proteínas en el cuerpo.

Cisteína. Es otro de los aminoácidos que contiene azufre. Se produce a partir de metionina. Es fundamental suministrarla a los niños prematuros, ya que no tienen la capacidad para producirla. Funciona como antioxidante (al desactivar a los radicales libres en el organismo, los cuales son los responsables del proceso de envejecimiento y del desarrollo de algunas enfermedades) y es un potente protector contra la radiación y la contaminación. El cabello y la piel están formados entre un 10 y un 14 por ciento de cisteína.

Glicina. Es un constituyente esencial de los tejidos corporales, a partir del cual se forma el ácido biliar, participa en los mecanismos de desintoxicación al combinarse con muchas sustancias tóxicas que convierte en inocuas para después ser eliminadas del cuerpo. Ayuda a la liberación del oxígeno necesario para obtener energía; es importante en la liberación de hormonas responsables del sistema inmunológico, por lo que algunas personas le atribuyen ciertas propiedades curativas o de prevención de enfermedades.

Glutamina. Es un compuesto derivado del metabolismo del ácido glutámico. Contribuye al funcionamiento normal de los riñones. La glutamina es de gran importancia para el cerebro y los nervios, y desarrolla las mismas funciones que el ácido glutámico.

Prolina. Es indispensable para el funcionamiento adecuado de las articulaciones y los tendones; también contribuye al mantenimiento y fortalecimiento de los músculos del corazón.

Serina. Fuente de almacenamiento de glucosa en el hígado y en los músculos; ayuda a la producción de anticuerpos, reforzando el sistema inmunológico; es importante en la producción de la grasa que cubre las fibras nerviosas.

*Taurina. Es fundamental para los niños recién nacidos debido a que la producción en el ser humano es deficiente. Por eso, la mayor parte de las fórmulas lácteas para la alimentación están adicionadas con taurina. Se encuentra en la leche materna, la carne y el pescado en altas concentraciones, pero está prácticamente ausente en la mayoría de las dietas vegetarianas estrictas. Este aminoácido también contiene azufre, se produce a partir de la metionina y la cisteína y está presente en gran parte de los líquidos y los tejidos del organismo, especialmente en el sistema nervioso central en desarrollo, los músculos y las plaquetas (elemento de la sangre que sirve para la coagulación); participa en la regulación de los latidos cardiacos. Se utiliza en el tratamiento de la epilepsia. La deficiencia de taurina se asocia con una degeneración de la retina del ojo.

Tirosina. Este aminoácido puede reemplazar parcialmente a la fenilalanina cuando hay deficiencia de esta última en la dieta. Participa en la producción de enzimas, transmite impulsos nerviosos al cerebro, mejora la memoria y aumenta el estado de alerta mental; promueve el sano funcionamiento de las glándulas tiroides, adrenales y pituitarias. A partir de la tirosina se elaborarán los pigmentos que le dan la coloración al pelo y a la piel. Existe un trastorno hereditario provocado por la deficiencia de la enzima (tirosinasa) necesaria para el metabolismo de la tirosina, lo cual incrementa su nivel en la sangre, afectando al hígado, los riñones, los ojos y la piel.

Conclusión



Evite el consumo de suplementos de aminoácidos, ya que su aporte adecuado se obtiene con una dieta suficiente en proteínas. Un consumo excesivo puede provocar trastornos al hígado, los riñones y la salud en general; recuerde que esta información sólo tiene el objetivo de informarle cuál es la importante función que cumplen los aminoácidos en el organismo. Indiscutiblemente, la mejor fuente se encuentra en los alimentos frescos y naturales.

Fuentes: Unidad de Alimentación y Nutrición, Dirección de Educación para el Consumo, Profeco; Departamento de Educación Nutricional, Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubiran". Enciclopedia Columbia de Nutrición, Editorial Grijalvo, 1997. Amino-acid content of foods, FAO, 1970. Nutrición Básica, INCAP/OPS, 1995. Diccionarios de Términos de Nutrición, Editorial Auroch, 1999.